Kotsu es la propuesta de nigiris de Onomura: la misma obsesión por el producto, sin ceremonia.
Aquí lo relajado es el ambiente, no el pescado.
Tomamos lo que hacemos en Onomura —producto fresco, manos precisas, arroz en su punto— y lo pusimos en una mesa donde puedes quedarte dos horas y repetir tus piezas favoritas las veces que quieras.
No hay carta, y la cuenta no cambia. Empiezas con la selección del chef y a partir de ahí mandas tú. Sake y cerveza incluidos, un solo precio.
Íntimo, pero divertido. Para arrancar la noche, una cena larga con amigos, o simplemente comer sin parar porque se te antoja.
Escogemos lo mejor que llega y todo se decide ahí. Cada pieza sale con su temperatura y su punto de arroz exactos.
Dos horas para comer a tu ritmo. Pides lo que quieras, cuantas veces quieras, sin mirar la cuenta.
Los toppings se preparan en casa y cambian cada sesión. Ven dos veces y nunca comes exactamente lo mismo.